16:00 P.M. Carmen H., 78 años
- Quiero salir a la calle...
- No puedes, tienes que salir acompañada.
- Ya lo se, pero es que yo quiero salir... no quiero estar aquí metida.
- Pero es que no te puedo dejar salir, no puedes salir sola, ya lo sabes
- Es que viene mí hermana, no llega y quiero ir a buscarla...
- No te puedo dejar. Ve a ver tele, que empieza ahora la película, así la esperas, ella debe de estar terminando de comer y seguro que luego viene.
- No quiero ver la tele, quiero salir a la calle!
- No.
- Mañana voy al medico, con mí hija...
- Ah!, entonces mañana saldrás, acompañada, te dejaran salir.
- Si, pero yo quiero salir ahora...
Ante mí silencio, dio media vuelta y se fue a sentar a unos de los sillones, lejos de los grandes ventales por donde entra la luz. Más tarde, desde el ascensor me saludaba, supongo que me vigilaba a ver si me movía de mí puesto para poder escaparse. Afuera hacia un sol magnifico, dentro soledad y calor artificial.
- Quiero salir a la calle...
- No puedes, tienes que salir acompañada.
- Ya lo se, pero es que yo quiero salir... no quiero estar aquí metida.
- Pero es que no te puedo dejar salir, no puedes salir sola, ya lo sabes
- Es que viene mí hermana, no llega y quiero ir a buscarla...
- No te puedo dejar. Ve a ver tele, que empieza ahora la película, así la esperas, ella debe de estar terminando de comer y seguro que luego viene.
- No quiero ver la tele, quiero salir a la calle!
- No.
- Mañana voy al medico, con mí hija...
- Ah!, entonces mañana saldrás, acompañada, te dejaran salir.
- Si, pero yo quiero salir ahora...
Ante mí silencio, dio media vuelta y se fue a sentar a unos de los sillones, lejos de los grandes ventales por donde entra la luz. Más tarde, desde el ascensor me saludaba, supongo que me vigilaba a ver si me movía de mí puesto para poder escaparse. Afuera hacia un sol magnifico, dentro soledad y calor artificial.









